Estoy esperando en la cola de Zara para pagar un plumas para mi niňo. En la caja un matrimonio joven con una niña de unos 10 años y un montón de ropa para ella. La caja pita, la cajera anuncia: 431 euros. Yo enmudezco, mi niño enmudece, la tienda entera enmudece. Ellos, ajenos a todo, cojen su bolsa y se van, mientras el resto soñamos con el día en que podremos gastar así, con despreocupación y alegría, 431 euros en comprar ropa sólo para una persona y de una temporada.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario