Hoy toca salir del armario. Aunque ya he asomado un poco la patita, poniendo el logotipo en el lateral de la web, hoy toca abrir las puertas de par en par, y poner los dos pies fuera.
Soy lactivista. Creo y defiendo que la leche materna es la mejor opción para los bebes. Creo que es necesario apoyar más la lactancia materna, porque por desgracia todavía hay muchos mitos y demasiada desinformación, que dan lugar a que muchas mamás descarten la lactancia incluso antes de empezar... y estoy convencida de que con toda la información en la mano lo que descartarían sería el biberón. Creo que es necesario normalizar de nuevo la lactancia, y que las niñas de hoy lo vean como lo que es, lo natural, para que cuando sean las mamás del mañana no tengan la más mínima duda de que es la mejor opción.
No he llegado a estas conclusiones por ciencia infusa, ni por lo que me contó la vecina del quinto, ni porque mi madre/suegra/tía/hermana/prima me lo haya dicho y me haya presionado para que lo haga, sino a base de informarme y leer, y leer mucho, acerca de la lactancia materna y la artificial. Además mi sentido común y mi instinto así me lo indican.
Creo que hay que apoyar e incluso empujar un poquito a las madres para que den pecho a sus hijos. Pero de verdad, de modo continuado, no durante tres meses para cubrir la papeleta y metiendo biberones por el medio "porque tengo poca leche" "para que duerma mejor por las noches" "porque coje poco peso" y demás excusas diversas para introducir la leche de fórmula y de paso cargarse poco a poco la lactancia materna.
Defiendo la lactancia materna porque es lo natural, porque es lo mejor, porque es un lujo impagable que tenemos al alcance de nuestras manos y que no valoramos en toda su magnitud; porque da una intimidad que no dará jamás el biberón, porque digan que lo que digan se establece un vínculo que JAMÁS se logra establecer al dar un biberón, aunque se de con todo el cariño.
Porque los ojitos que pone tu hijo la primera vez que se hace consciente de que se alimenta de tí, que tú eres su comida, son indescriptibles, tanto que dudo que los olvide jamás.
Porque cuando pasados los seis meses continúas dándole pecho, la forma en que disfrutan de ese momento no es comparable a nada, y tras meses duros es el mejor premio que la mamá puede recibir, premio que por desgracia muchas se pierden por desconocimiento.
Porque creo que cuando te conviertes en madre firmas un contrato por el que te comprometes a poner las necesidades de tu bebe por delante de las tuyas; y abandonar el pecho para dar biberones es romper ese contrato sin contemplaciones.
Porque mi niño tiene un año, y sigue tomando pecho, y creo que es lo mejor que he hecho en estos doce meses, y no me cansaré de repetírselo a todas las mamás que me pregunten, y a las que no lo hagan también, porque si con ello consigo que una sola de ellas prolongue un poquito más su lactancia, daré por bueno cualquier mal rato que pueda haber pasado en estos meses.
Porque si voy a la carnicería y compro la mejor carne para mi niño, sería absurdo no hacer lo mismo y darle la mejor leche.
Porque puedo. Y también PORQUE QUIERO.
y aunque no me veo con un niño de tres años colgado del pecho, tampoco tengo la más mínima intención de quitarle su alimento sólo por que a mí me de la gana.
¿Qué es el lactivismo?
El lactivismo es la defensa del derecho del bebé/niño a ser amamantado y de la madre a amamantar, a demanda, en cualquier lugar, sin miradas ni comentarios de desaprobación y hasta que el niño lo desee.
martes, 22 de marzo de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
Tarta de cumpleaños deliciosa
Entre mis nuevas atribuciones como mamá está la de hacer una tarta de cumpleaños como dios manda, de esas tan ricas, tan ricas que tu niño piense que es la mejor del mundo, y esté deseando que vuelva a ser su cumpleaños para que se la hagas de nuevo.
Tras un par de intentonas creo que he encontrado a la ganadora; en mi casa al menos ha triunfado, y la cara de sorpresa y de gusto de mi niño al probarla fue sin duda la mejor recompensa.
INGREDIENTES PARA EL RELLENO Y LA COBERTURA: GANACHÉ
600 gr.de nata para montar
400gr.de chocolate blanco
200gr.de chocolate negro para postres
Deshacemos el chocolate en onzas; no es necesario romperlo mucho, aunque si los trozos son pequeños se derretirá antes.
Hay que mezclar la misma cantidad de nata y chocolate. Preparamos dos boles, uno con 400 gr. de nata y le añadimos los 400 gr. de chocolate blanco, y en otro bol ponemos los otros 200 gr. de nata con los 200 gr. de chocolate negro.
Calentamos al microondas el bol 30 segundos, sacamos y removemos para que se deshaga el chocolate. Si las onzas están aún muy enteras lo calentamos de nuevo otros 30 segundos, sacamos y removemos hasta que se deshaga completamente. Lo dejamos enfriar, cubrimos el bol con papel transparente o albal y lo metemos en la nevera hasta el día siguiente.
INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO
- 4 huevos.
- azucar(el mismo peso de los huevos)
- chocolate fondant o para postres(el mismo peso)
- mantequilla o margarina( el mismo peso)
- harina(el mismo peso)
- 1 cucharada y media de levadura
Pesar los huevos y reservar.
Pesar el azúcar y batir con los huevos.
Derretir el chocolate y la mantequilla en el microondas, añadir poco a poco a la mezcla del azúcar con los huevos y mezclar.
Añadir la levadura con la harina (tambien se puede usar harina para repostería, de la que ya trae la levadura incorporada), y incorporar poco a poco hasta mezclar todo bien. Si para incorporar la harina usamos un colador (la echamos en el colador y lo vamos sacudiendo para que caiga encima de la mezcla) el bizcocho quedará más esponjoso.
Cuando tengamos la mezcla lista encendemos el horno a 160º para calentarlo, preparamos un molde untándolo en mantequilla y espolvoreándolo de harina, y vertemos la mezcla, teniendo cuidado de que quede bien uniforme.
El tiempo será de 45 a 50 minutos, dependiendo del horno, molde, etc. Debemos vigilarlo para asegurarnos de que no se nos pase; si al pincharlo con un palito éste sale seco, es que ya está listo. Una vez esté listo lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar.
Sólo falta montar el ganaché; para ello lo batimos con varillas, igual que si sólo fuéramos a montar la nata, hasta que quede bien espeso. Esto lo haremos justo antes de montar la tarta.
MONTANDO LA TARTA
Una vez frío el bizcocho, lo cortamos horizontalmente en 3 partes. Untamos la más baja con el ganaché de chocolate blanco. Ponemos encima la segunda capa de bizcocho, y lo untamos de ganaché de chocolate negro.Por último colocamos la "tapa", y ya sólo nos queda cubrirlo completamente con el ganaché blanco, y adornarlo al gusto con virutas, muñecos de azúcar o lo que nos parezca.
En mi opinión es mejor prepararla un día antes de consumirla, ya que al reposar en nevera el ganaché se espesa un poco más, y queda más compacta. Si lo haces así, no la adornes hasta antes de servirla, y quedará mucho mejor.
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