
Alrededor de las 13:00, entro el ginecólogo y dijo que esperaríamos un poco mas, pero a los pocos minutos cambió de opinión y me llevaron al quirófano, me despedí de mi novio con preocupación, mi madre se fue a la capilla a rezar y yo para sentir como nacía mi niño.
Dónde están las explicaciones de la matrona del parto feliz, cuando tu y tu pareja, lo ves nacer, juntos, teniéndolo encima todo llenito de sangre, intentado buscar la teta para mamar y la emoción de haber dado vida.
En mi caso se desvaneció, me hicieron la cesárea, solo tenia las explicaciones del anestesista que como sabia que no veía sin gafas me lo iba mostrando con sus palabras y al poco ya lo oí llorar y me dijeron que no salía porque tenia dos vueltas de cordón en el cuello, pobrecito, y entonces pensé menos mal porque si hubiéramos esperado igual se habría muerto.
Me lo enseñaron pegándomelo a mi cara, esa carita redonda, envuelto en una manta blanca y con los ojos abiertos, me hizo llorar de alegría, mi niño!!! Le di un beso muy fuerte y se lo llevaron, se lo enseñaron a su padre y se lo llevaron a la incubadora un rato, allí le saco fotos mi novio que guapo y que pequeñito, sólo pesaba 2 kilos 845 gramos, me encanta ver esas fotos.
Cuando expulsé la anestesia me llevaron a la habitación ,al poco lo trajeron y nos pusimos a darle de comer, me incorporé en la cama y me lo puse a la teta, él chupaba y yo ponía en practica las enseñanzas de la matrona en las clases de preparación con el muñeco, le daba de una teta, de otra y durante tiempo, pero creo que no sacaba nada.
Dí a luz un viernes, lo peor, menudo fin de semana de visitas acabe agotada y harta, entre la cesárea y que la leche no subía y que no tenia intimidad con mi pequeño me ponía nerviosa, el niño no comía y de vez en cuando le pedíamos un biberón para que comiera, porque la leche no me subía, depende la que estuviera en el mostrador nos lo daba o no, si no nos lo daba a esperar el cambio de turno y mientras el niño chupaba y chupaba y no sacaba nada, tampoco le queríamos dar mucho biberón por si luego no quería la teta, pero no lo podías tener sin comer.
Yo no sabia si lo hacia bien o mal, a los dos días vino una enfermera a ver cómo lo hacía, me corrigió la postura y estuve un buen rato hasta que llegaron las visitas, no se si comería. Y mientras mi compañera de habitación tenía leche como una vaca, para su pequeña y hasta me dijo quieres que le de yo, porque la depresión posparto estaba llegando a mi, lloraba por todo y me sentía mal, miraba por la ventana y sin razón se me caían las lagrimas.
Por la noche mi niño lloraba desconsoladamente, y llamamos a la enfermera, le puso el dedo y casi se lo arranca y nos dijo este niño tiene hambre. Se lo llevó, le daría biberón y cuando lo llevaron a la habitación estaba dormidito y durmió toda la noche. Pensé que no tenia leche y que este niño no comía.
Fueron 5 días muy duros, con muchas visitas, sin dormir, con un niño, con muchas lágrimas, con muchos dolores de la cesárea, con malas contestaciones por parte de las enfermeras,…….. y por fin llegó la última noche, a mi compañera le habían dado el alta y de madrugada, habiendo habitaciones libres, ingresa una compañera mía de preparación al parto a las 4 de la mañana y a las 8:30 horas ya estaba en la habitación con su niño y yo no hacia nada mas que pensar y yo me tiro 28 horas, no valgo ni para parir, pero sabia que esa misma mañana me iba a casa, por fin a descansar.
Llegó la pediatra y me dijo: "quiero que engorde, te lo llevas con 2 kilos 500 gramos si no engorda en esta semana te lo voy a ingresar". Todavía me sentí peor, pero dije a mi novio vete y compra leche en la farmacia y listo porque yo no tengo leche y mi niño no se va a morir.
Cuando llegué a casa, tocaron las visitas del pueblo, algunas muy largas pero ya dormimos y teníamos tiempo para los tres.
Yo quería darle el pecho pero empezó a rechazarlo, le di con pezonera y así fue mejor, pero el niño se quedaba a medias, entonces decidí sacarla y ponérsela en un biberón, sacaba como 40 ml, la ponía en un biberón y se la daba y luego le complementaba con leche en polvo, así estuve como tres semanas hasta que me cansé, y la leche se fue retirando sola, pero lo mas importante es que mi niño engordo y se puso fuerte.
Me quede un poco decepcionada con el tema de la lactancia, al igual que con el parto todo muy fácil y muy bonito pero cada mujer es un mundo.
Hoy en día, mi niño tiene 17 meses y esta feliz, activo, guapo y no muy gordito, es lo mejor de mi vida y la mayor alegría en nuestras familias.
Ahora llevamos un tiempo buscando un hermanit@ y cuando nazca, no dudaré en volver a sentir esta experiencia como nueva, esperemos que el parto sea mejor y sin duda intentare por todo los medios en amamantar a mi niñ@ para sentir ese vinculo tan especial madre e hijo.
Como la historia de Ana es distinta a las otras que había publicado, le pedí que me contestara a dos preguntas:
¿Por qué crees que fracasó tu lactancia?
Mi lactancia creo que fracasó, porque nadie me supo guiar, por mi poca paciencia y porque no encontré apoyo, quizás por los profesionales o por un grupo, no sabría qué decirte. También creo que mi cuerpo no reacciono pronto y eso me hizo sentirme mal y un poco fracasada, porque si el niño se hubiera enganchado bien y hubiera chupado y quedado satisfecho seguramente estaría dándole todavía, pero no fue así.
Si pudieras volver atrás, ¿crees que harías algo distinto? En tal caso, ¿qué sería?
Si, seguramente me hubiera informado más y habría buscado un grupo aunque aquí en los pueblos sea difícil encontrarlo, hubiera preguntado mas a amigas, en Internet… pero creía que era algo innato y cuando llegara el momento como mujer sabría hacerlo y no fue así; pero creo que lo haría igual porque era inexperta y algo nuevo para mi tanto el parto como la lactancia. Además como digo te lo pintan tan bonito todo en la preparación al parto que se cree fácil y luego te quedas un poco decepcionada, pero una experiencia bonita por el resultado que tenemos, lo mejor de nuestras vidas, nuestros hijos.
Y en el segundo como tu dices ya tenemos la experiencia de este con lo cual lo haremos mejor.
Bajo mi punto de vista, el caso de Ana ilustra hasta qué punto la mayoría nos tenemos que buscar la vida para evitar que la lactancia fracase. Para empezar, una matrona pintando una lactancia tan facil y tan idealizada me hace pensar que poco no nada sabe del tema. Porque sí, la lactancia es bonita, pero pueden surgir problemas, y la matrona debe avisarnos y prepararnos para enfrentarnos a ellos.
Si la cesárea ya es de por sí una dificultad a superar a la hora de conseguir una buena lactancia, la absoluta falta de ayuda por parte de matronas y enfermeras en esos tan importantes primeros momentos es sangrante. Si en lugar de dar un biberón o negarlo enseñaran, acompañaran, ayudaran a la mamá y al bebé hasta conseguir su objetivo -lo cual es parte de su trabajo, no lo olvidemos- habría muchas más mamás felices con su lactancia. La falta de información y las visitas poco respetuosas son los ingredientes perfectos para completar la ensalada del fracaso. Sólo faltaba un petriatra con amenazas cuasi bíblicas, que ya me parece el colmo de los colmos.
Si desde el primer momento explicaran: "No te preocupes, ponlo al pecho tanto como sea necesario, el calostro es suficiente". "Si llora vuelve a ponerlo, los bebes no sólo lloran por hambre, tambien lo hacen porque se sienten extraños fuera de tí y necesitan sentirte". "No te preocupes si al apretar no sale nada, el bebé al mamar consigue sacar cantidades que tú jamas sacarás ni apretando ni con un sacaleches". "La leche casi nunca sube hasta el tercer día, a veces aún tarda más, así que no te agobies por no tener los pechos llenos, ten paciencia, pon a tu bebé al pecho y la leche subirá"."No te agobies por el peso, todos los bebés pierden peso al nacer; si lo pones al pecho siempre que pida y observas que hace pis normalmente, no habrá problemas". "No le des biberones, retrasará tu subida de la leche, tu bebé aprenderá a mamar mal, y la lactancia fracasará"... ¡Otro gallo cantaría!
Así pasa que en la mayoría de los casos, las mamás que consiguen una buena lactancia es porque se han informado y mucho de cómo funciona todo y todos los posibles problemas que puedan surgir, y sobre todo que cuentan con una convicción a prueba de enfermeras, visitas, pediatras, biberones y demás interferencias externas.
Ojalá Ana tenga pronto ese segundo bebé que busca, y ojalá entre todas consigamos que esta segunda lactancia sí sea como tiene que ser: bonita, disfrutada y continuada tanto como mamá y bebe deseen.
Un besote Ana y gracias por compartir tu historia!
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